Cuáles son los principales factores de intranquilidad para los padres
Al coincidir con el inicio de la pubertad, durante esta fase lectiva se presentan problemas que requieren de un tacto especial para su resolución. Las imposiciones y los castigos, por su carácter ineficaz, deben dejar paso a actitudes comprensivas desde las que reforzar la comunicación con nuestros hijos e hijas, a los que también hemos de proporcionar medios efectivos que les ayuden a progresar.1. Rendimiento en los estudios y cumplimiento de las responsabilidades académicas
En ocasiones, la mayor dificultad que entraña la ESO provoca un descenso en el rendimiento académico, que puede verse acentuado por la falta de responsabilidad de los menores. Cuando eso ocurra, es importante normalizar un diálogo constructivo con ellos que les haga adquirir el debido compromiso con el que modificar la dinámica negativa. Si, además, los malos resultados se deben a deficiencias en sus conocimientos, sería buena idea potenciarlas con actividades de refuerzo.2. Presión social por la necesidad de encajar con los compañeros y evitar influencias negativas
Durante estas edades complicadas, no es extraño que los niños comiencen a experimentar cierta presión por encajar en el grupo que les haga más susceptibles a ciertas influencias negativas. Para minimizar las probabilidades de que esto ocurra, haríamos bien en potenciar nuestros vínculos comunicativos, mostrándoles alternativas saludables para socializar con sus otros compañeros.3. Elección de las materias adecuadas y habilidades necesarias para su futuro
La necesidad de escoger entre distintos itinerarios representa otra de las principales preocupaciones de los padres. ¿Tomarán la decisión correcta o, por el contrario, estarán eligiendo un camino equivocado que tire por tierra sus opciones de éxito? Aunque más adelante podrán escoger otras modalidades, es importante meditar bien las alternativas e inclinarse por la que más se ajuste a la vocación del alumno. Hablar con los profesores, que son quienes mejor conocen las capacidades de nuestros hijos, puede ser de gran ayuda para adoptar la elección más favorable.4. Desarrollo de hábitos de estudio efectivos y responsabilidad en su desempeño escolar
Llegados a esta etapa, el seguimiento de hábitos de estudio efectivos puede marcar la diferencia entre el éxito y el fracaso escolar. Para alcanzar los resultados deseados, también es imprescindible que los niños comiencen a tener actitudes de compromiso y constancia que les permitan afrontar la mayor dificultad que entrañan los contenidos de Secundaria. Al principio, es posible que necesiten de nuestra ayuda y de la de los docentes, hasta que normalicen los hábitos adecuados y sean autosuficientes. [caption id="attachment_604694" align="aligncenter" width="700"]
5. Salud mental y emocional equilibrada con la exigencia académica y social
A lo largo de todo el proceso, las exigencias lectivas y sociales generarán una presión que puede afectar a la salud mental y emocional de nuestros hijos e hijas. Hay que tener claro que dicha sensación, dentro de unos límites, puede ser positiva como incentivo para culminar los objetivos establecidos. No obstante, antes de que pueda suponer un problema para ellos, sería aconsejable enseñarles a relativizar las cosas, priorizando sus esfuerzos y su constancia por encima de los logros específicos.Principales causas de la inquietud de los niños
Las preocupaciones en la vuelta al cole en Secundaria no son solo cosa de adultos. La mente cada vez más madura de los niños también se ve alterada por diferentes factores, como la necesidad de obtener buenas calificaciones o de encajar en sus respectivos grupos. El inicio de la pubertad puede intensificar aún más tal intranquilidad, con la llegada de una serie de cambios físicos que dificultan que los menores se acepten a sí mismos.1. Capacidad para encajar y ser aceptados por sus compañeros
La posición social que ocuparán tras el paso a la ESO puede desatar la inquietud de muchos menores. ¿Serán aceptados por el resto o, por el contrario, tendrán problemas para adaptarse a la nueva realidad? Para gestionar esa incertidumbre de la manera más saludable posible, es recomendable que les transmitamos la necesidad de que sean ellos mismos, sin importar lo que los demás puedan pensar al respecto.2. Ansiedad por la mayor carga académica
El aumento de las exigencias académicas puede llegar a abrumar a los alumnos tras su paso a esta nueva etapa, haciéndoles entrar en un ciclo de fracaso escolar del que cada vez sea más complicado salir. No obstante, a pesar de los tropiezos, han de percibir que les apoyamos y valoramos sus ganas de seguir mejorando, la única exigencia a la que nunca debemos renunciar. Si, por mucho que lo intenten, no consiguen enderezar la situación, puede haber llegado el momento de buscar ayuda a través de sesiones de refuerzo con docentes cualificados.3. Inseguridad ante un cambio de compañeros
Normalmente, al pasar de Primaria a Secundaria se producen cambios en la composición de los grupos. Algo que, lejos de resultar anecdótico, llega a provocar una intranquilidad notable en algunos estudiantes por la incertidumbre en torno a su encaje en la nueva clase. Sin embargo, como indicábamos anteriormente, la clave para su bienestar pasa por cerciorarnos de que su seguridad y autoestima les permitan ser ellos mismos sin verse condicionados por factores externos. [caption id="attachment_604728" align="aligncenter" width="700"]
4. Preocupación por tomar decisiones erróneas que afecten a su futuro
Por primera vez en su trayectoria académica, los estudiantes deben escoger entre varios itinerarios formativos con diferentes asignaturas. Un aspecto que puede alimentar su desasosiego momentáneo al pensar que, en caso de equivocarse, no habrá vuelta atrás. Pero nada más lejos de la realidad, puesto que, en etapas posteriores, dispondrán de nuevo de la oportunidad de optar entre diferentes alternativas. En cualquier caso, para evitar que les surja este temor, sería de gran ayuda solicitar orientación a los docentes antes de elegir un camino u otro.5. Los cambios físicos, un factor de inestabilidad añadido
Durante la época de cambios físicos que se abre con el inicio de la adolescencia, nuestros hijos e hijas pasan por una crisis de identidad hasta que llegan a aceptar su nueva imagen. Una dificultad añadida que podemos ayudarles a superar de distintas maneras. Para empezar, contándoles nuestra propia experiencia, pero también transmitiéndoles que muchas de esas variaciones son de carácter pasajero y totalmente normales.Qué preocupa a los maestros
Por otro lado, las preocupaciones en la vuelta al cole en Secundaria también alteran la tranquilidad de los profesores. Nunca es fácil para ellos mantener la implicación del alumnado y prepararlo para los sucesivos desafíos, y menos aún durante esta convulsa etapa marcada por el comienzo de la pubertad.1. Mantener a los adolescentes motivados y comprometidos con el aprendizaje
No en vano, se trata de un periodo en el que suele predominar la falta de interés de los adolescentes hacia todo aquello que trascienda sus principales motivaciones. Un obstáculo que salvan muchos docentes gracias a su habilidad para aproximarles al aprendizaje mediante contextos próximos a sus gustos. De esa forma, consiguen atraer su atención hacia las disciplinas incluidas en los currículos al generar un ambiente compatible con sus inclinaciones. [caption id="attachment_604693" align="aligncenter" width="700"]
2. Atender a la diversidad del alumnado
Los diferentes niveles de habilidad y aprendizaje de los alumnos constituyen otro de los principales retos actuales de la docencia a lo largo de la ESO. Una circunstancia que requiere de un apoyo personalizado para que todos y cada uno de los estudiantes pueda continuar progresando de la manera más satisfactoria para sus intereses.3. Implantar disciplina en el aula
Por otro lado, resulta imprescindible ser capaz de implantar disciplina entre los componentes de los grupos. Algo que no se consigue por medio de castigos o de sembrar el temor entre los estudiantes, sino a través de una relación de respeto mutuo. Especialmente cuando hablamos de alumnos que dejaron atrás la niñez y que, por tanto, ya no reaccionan de una forma positiva ante las imposiciones.4. Garantizar la adquisición de habilidades y conocimiento
Otra de las preocupaciones en la vuelta al cole en Secundaria es la de asegurar que los niños experimentan el suficiente aprendizaje para garantizar su correcto desempeño académico y profesional en el futuro. Un verdadero desafío para los maestros, que han de ser capaces de detectar las deficiencias de los componentes de sus aulas y trabajar en ellas para que no supongan un problema en su evolución.5. Comunicarse eficazmente con los adolescentes y establecer relaciones de confianza
Para culminar los anteriores retos de manera satisfactoria, resulta esencial conectar con los adolescentes, estableciendo vías de comunicación efectivas que permitan atraer su confianza. El componente psicológico de la enseñanza alcanza en este punto una especial relevancia y, en este contexto, los mensajes concretos adquieren tanta importancia como el modo en el que transmiten.
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